
Manual para desmontar lo que las elecciones le hicieron a nuestra emoción. Parte 1.
En la Escuela nacional del grito nos preguntamos por el efecto que un proceso como las elecciones 2026 le hace a nuestro cuerpo, mente y emoción y cómo nos recuperamos de meses de mensajes repetidos de miedo, odio y señalamientos.
No sabemos si alguien se va a enojar por esto, realmente no podemos controlarlo, pero detrás de este ejercicio solo existe la intención de reconocer que estar expuesto durante tanto tiempo a la desesperanza tiene un costo altísimo en cada uno de nosotros y este fue el lenguaje al que apelaron muchos candidatos. Miedo al contrincante, miedo al cambio, miedo a que no cambie, miedo a que otros gobiernen, miedo a regresar o convertirnos en otra Colombia, miedo al miedo.
Escrito por: Johan Sebastián Vallejo Zapata, psicólogo y mediador psicosocial de la Escuela Nacional del Grito. Complementado por Gustavo Álvarez Jiménez, director.
Anteriormente hemos hablado mucho sobre emociones. Si quieres saber más sobre el tema visita nuestro especial: Guía para pilotear lo que siento.
La democracia también se vive en el cuerpo
En la letra de Nada Cambiará, la banda Nepentes reflexiona precisamente sobre la desesperanza de los procesos electorales: «En este lugar, todo será igual, nada cambiará. Se robaran, se tiraran, se gritaran, se mataran entre los mismos».
¿Y si el resultado más importante de estas elecciones no estuviera en las urnas… sino en nuestros cuerpos?
Durante semanas Colombia no solo habló de política.
- Habló desde el miedo.
- Desde la esperanza.
- Desde la rabia.
- Desde la incertidumbre.
Las elecciones no solo movilizan votos. También movilizan emociones. Y eso tiene un impacto real sobre nuestra salud mental.
¿Por qué unas elecciones pueden sentirse tan intensamente?
La psicología social explica que no votamos únicamente por propuestas. Votamos desde nuestras historias, nuestros recuerdos, nuestras pérdidas y aquello que imaginamos para el futuro. Por eso una elección puede sentirse como una amenaza para unas personas y como una oportunidad para otras. Las emociones no aparecen porque seamos débiles. Aparecen porque somos humanos.
Pretender que el voto sea un ejercicio racional es negar la manera en la que como humanos habitamos el mundo y un mecanismo de control que se activa por las élites para apelar a la superioridad moral, la afinidad en discursos y desaprobar a los rivales en las «Competencias» electorales.

Cuando la política ocupa cada espacio… durante semanas consumimos:
Reels • TikToks • Memes • Encuestas • Debates • Opiniones • Noticias de último minuto
Nuestro cerebro no fue diseñado para procesar cientos de estímulos emocionales todos los días. La investigación sobre fatiga informativa y doomscrolling muestra que la sobreexposición a noticias negativas puede aumentar el estrés, la ansiedad y la sensación de agotamiento.
No todo lo que sentimos nació en nosotros
Las emociones también circulan. Las redes sociales favorecen la difusión de contenidos que generan reacciones intensas porque suelen captar más atención. Eso puede amplificar el miedo, la indignación o la desesperanza. Además, la desinformación, las campañas emocionales y el uso de cuentas automatizadas han sido documentados como factores que pueden intensificar la conversación pública, aunque no expliquen por sí solos el comportamiento electoral. Por eso cuidar la información que consumimos también es cuidar nuestra salud mental.
Este tipo de procesos tienen una carga emocional muy fuerte que nos hace entrar en conflicto con otros y a veces con nosotros mismos. No tienes que ser capazcon eso solx. Haz click en la imagen y conoce nuestras Razones para ir al psicólogo.
Practiquemos la desinfoxicación
Primero que nada ¿Qué es eso?
La desinfoxicación es el proceso o estrategia para depurar, filtrar y gestionar la sobrecarga de información a la que estamos expuestos diariamente en internet y las redes sociales. El objetivo de esta es recuperar la claridad mental y la concentración, evitando el estrés que causa el exceso de datos.
Y ¿Cómo se hace?
No significa dejar de informarte. Significa recuperar una relación saludable con la información. Hoy puedes intentar:
- Poner horarios para consultar noticias.
- Verificar antes de compartir.
- Hacer pausas conscientes de las redes.
- Conversar cara a cara con alguien.
- Preguntarte: ¿esto me informa o solo me altera?
- Desconectarte un momento para recargar energía y entender cual es el paso a seguir antes de hacer veeduría ciudadana, realizar acciones simbólicas de apoyo o protesta, también puede ser una forma de cuidar la democracia.
La pregunta no es solo quién ganó. La pregunta es: ¿Cómo vamos a cuidar nuestros vínculos después de las elecciones?
Porque ninguna democracia se fortalece cuando el miedo sustituye a la conversación. Y ninguna diferencia política debería costarnos la posibilidad de seguir reconociendo la humanidad del otro.
A veces estos procesos nos muestran otras caras de personas a las que queremos pero que nos sorprenden al ver lo alejados que estamos ideológicamente. Todo bien, no existe un camino correcto entre alejarse o quedarse, en cada caso individual se debe evaluar la situación.
Recuerda que eliminar de nuestra vida a quien piensa diferente no nos ha llevado a ninguna parte como sociedad.






